¿cómo aceptar una separación cuando hay hijos?

Cómo ayudar a un niño a afrontar el divorcio como profesor

Si está pasando por un divorcio, probablemente le preocupe el efecto sobre sus hijos. Puede ser un momento difícil para ellos. Las emociones de los niños pueden pasar por etapas y cambiar. Su hijo puede sentirse triste, confuso, enfadado, culpable o preocupado por lo que le pueda pasar. La forma en que usted maneje los cambios será importante para el bienestar de su hijo.

Su hijo tardará en adaptarse a estos cambios. Un niño pequeño puede empezar a tener comportamientos que ya había superado. Por ejemplo, puede pedir un chupete. Los niños mayores pueden enfadarse o sentirse abrumados por el cambio. Todas estas reacciones son normales y deberían mejorar con el tiempo.

Desgraciadamente, hay ocasiones en las que la separación o el divorcio pueden ser el resultado de un abuso en la relación o en el hogar. Si este es el caso, es importante que encuentre un lugar seguro para usted y sus hijos. En su comunidad puede haber un centro de acogida que le ofrezca el apoyo que necesita.

Recursos para padres sobre el divorcio

Es posible que te sientas molesto y confundido por una ruptura y es fácil dejar que la ira o la culpa se interpongan en el camino. Puede ser útil hablar de ello con alguien que sea comprensivo y mantenga la cabeza despejada, como amigos, familiares o incluso un mediador profesional.

La separación no siempre significa el fin de las discusiones, y es posible que necesites ayuda para resolver los desacuerdos de tu ruptura. Una vez que hayan podido dejar de lado sus desacuerdos personales, podrán abordar cuestiones más prácticas, como la rutina y las visitas de sus hijos. Es posible que necesitéis, y os beneficiéis, de alguna ayuda para acabar con la discusión y poner punto final a vuestra relación de pareja para poder pasar a ser co-padres.

Si hay problemas para reunirse durante el contacto, puede ser útil tener un lugar de encuentro neutral, como un Centro de Contacto con el Niño. Allí no hay discusiones ni peleas familiares, y los padres no tienen que reunirse allí. En cuanto a los malos rollos por cuestiones de contacto, es vital recordar una cosa: que tus hijos tienen el derecho y la necesidad de seguir viendo a sus dos padres, por muy enfadado que estés con tu ex.

Asesorar a un hijo de padres divorciados

Es posible que te sientas molesto y confundido por una ruptura y es fácil dejar que la ira o la culpa se interpongan en el camino. Puede ser útil hablar de ello con alguien que sea comprensivo y que mantenga la cabeza despejada, como amigos, familiares o incluso un mediador profesional.

La separación no siempre significa el fin de las discusiones, y es posible que necesites ayuda para resolver los desacuerdos de tu ruptura. Una vez que hayan podido dejar de lado sus desacuerdos personales, podrán abordar cuestiones más prácticas, como la rutina y las visitas de sus hijos. Es posible que necesitéis, y os beneficiéis, de alguna ayuda para acabar con la discusión y poner punto final a vuestra relación de pareja para poder pasar a ser co-padres.

Si hay problemas para reunirse durante el contacto, puede ser útil tener un lugar de encuentro neutral, como un Centro de Contacto con el Niño. Allí no hay discusiones ni peleas familiares, y los padres no tienen que reunirse allí. En cuanto a los malos rollos por cuestiones de contacto, es vital recordar una cosa: que tus hijos tienen el derecho y la necesidad de seguir viendo a sus dos padres, por muy enfadado que estés con tu ex.

El efecto de los padres divorciados en el niño

Cuando usted y el otro progenitor eran pareja, sus interacciones como pareja y como padres estaban unidas. Después de la separación y el divorcio, os alejáis de la relación de pareja y tenéis que trabajar para formar una nueva relación como co-padres.

La característica principal de las relaciones de coparentalidad es que se centran en lo que es mejor para los hijos. Hay muchos tipos de relaciones de coparentalidad. La naturaleza de la relación de coparentalidad dependerá de muchos factores, entre ellos, lo bien que se lleven usted y el otro progenitor. Por ejemplo, algunos padres pueden reunirse cara a cara para hablar de los hijos. A otros les resulta difícil y prefieren comunicarse por correo electrónico o por mensaje de texto y sólo cuando es necesario.

Una relación de coparentalidad es una relación entre padres separados o divorciados en la que el objetivo de la relación es lo mejor para los hijos. Hay muchos tipos de relaciones de coparentalidad.

El cambio de ser una pareja a tener una relación de coparentalidad no ocurrirá de inmediato. Tendrás que trabajar duro en ello. Puede pasar un tiempo antes de que tú y el otro progenitor aprendáis a comunicaros como co-padres.

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