¿Cuánto dura un juicio de custodia?

¿Cuánto dura un juicio de custodia?

¿Cuánto dura un juicio de custodia en España?

Un juicio de guarda y custodia en vía contenciosa en España tiene un plazo de duración variable pero que suele ser de un año aproximadamente.

Un proceso de guarda y custodia de mutuo acuerdo en cambio suele tardar unos 3 meses.

Puede ampliar información en el siguiente enlace relativo a divorcios y separaciones con hijos:

Divorcio con Hijos

Cada procedimiento judicial tiene unos plazos concretos pues se gestiona de una manera específica en lo que se refiere a Juzgado, funcionario y trámites procesales que pueden suponer plazos más rápidos o lentos.

Como muy rápido se un proceso de guarda y custodia contencioso puede tardar seis meses, lo normal suele rondar un año y como lento puede demorar un año y medio o incluso más en aquellos casos en los que se debe de resolver un informe psicosocial y el gabinete psicológico adscrito al Juzgado está especialmente saturado.

El hecho de que se interponga un proceso de guarda y custodia contencioso no quiere decir que termine efectivamente en juicio, pues siempre hay que tener predisposición a llegar a un acuerdo amistoso, que podrá llegar en cualquier momento de la tramitación, incluso en el mismo acto del juicio en el que los jueces de familia suelen favorecer y mediar para que los progenitores se entiendan en relación a la custodia y demás medidas de sus hijos.

Siempre será mejor en una separación o divorcio con hijos un acuerdo amistoso, especialmente para los hijos comunes.

¿Cuánto dura un juicio de custodia?
Mejor una separación amistosa

¿Cuánto tarda un juicio por custodia?

Por ello, la lentitud de un juicio por la custodia de los hijos comunes debe de ser un aliciente que le anime a llegar a un entendimiento, pues normalmente en los procesos de familia con hijos menores ninguno de los progenitores gana, sino todo lo contrario, se suele llegar a peores soluciones legales y en peores términos y condiciones de las que podrían haber sido acordadas amistosamente.

Por ello es tan importante el asesoramiento preventivo unida a la actitud constructiva y cordial de los esposos, pues los beneficiados de la regulación de una separación o divorcio con niños, deben de ser los hijos.

Audiencia final sobre la custodia de los hijos

La vista o audiencia final sobre la custodia de los hijos puede ser la última oportunidad para llegar a un acuerdo entre las partes, pues una vez celebrada siempre existirá una parte a la que la regulación se perciba que le ha resultado más favorecedora y la relación se suele gestionar con menor naturalidad y flexibilidad que si se hubiera acordado amistosamente.

En muchos casos en el acto del juicio o audiencia final sobre la custodia de los hijos supone una situación dantesca, en la que dos progenitores disputan la custodia y regulación de los hijos por no haber sido capaces de ponerse de acuerdo.

En muchos casos el enfoque no es el de respeto y cordialidad y es frecuente que en el contexto de un juicio de separación o divorcio con hijos los padres pierdan las formas o el tono o manifestaciones no sean las más acertadas, lo que deteriora en gran medida la relación de ambos progenitores y puede suponer que se entre en una dinámica de deterioro de la relación entre progenitores separados que de no saberse frenar a tiempo puede acabar en verdaderos enfrentamientos innecesarios que ponen en peligro la estabilidad de los hijos comunes.

Cuánto cuesta una batalla por la custodia

Una batalla por la custodia de los hijos en un divorcio o separación tiene un precio muy caro por el enfrentamiento y malestar familiar que puede provocar.

El precio económico de un juicio de guarda y custodia es mucho más caro que un mutuo acuerdo. Por ejemplo, en nuestro despacho de abogados el precio de una guarda y custodia amistosa es de 150 euros por progenitor.

El precio en desgaste y deterioro de una batalla legal entre los progenitores que comparten aquello que se presuponen que es lo que más quieren, a sus hijos, puede ser devastador.

Una batalla legal por la custodia de los hijos nunca puede concebirse desde un punto de vista belicista batallador, pues todo lo contrario. Un juicio de guarda y custodia debe de enfocarse con cordialidad y respeto para discutir entre ambos progenitores los hechos controvertidos que verdaderamente sean relevantes y necesarios dejando a un lado el rencor y los enfrentamientos derivados de cuestiones emocionales o sentimentales de la ruptura sentimental.

El bienestar de los hijos de padres separados o divorciados dependerá en gran término de la capacidad de ambos progenitores de ejercer una corresponsabilidad y relación constructiva de amor, cariño y respeto respecto a sus hijos y la figura del otro progenitor, que con independencia de la ruptura, es una persona valiosísima para nuestros hijos y de hecho lo es por nuestra propia decisión.

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