Separarse de un ludópata

Separarse de un ludópata puede ser muy duro, pues por un lado tendremos el amor hacía nuestro cónyuge y por otro los problemas derivados de la enfermedad de la ludopatía.

Divorciarse de un ludópata

Divorciarse de un ludópata no es nada fácil, pues su adicción al juego les hace vivir desde una percepción diferente de la realidad y condicionada.

Divorciarse de un ludópata requiere un esfuerzo por llegar a un acuerdo que proteja tanto el patrimonio familiar como a la persona que padece la ludopatía.

Perdonar a un ludópata

El propósito en un matrimonio en el que uno de los esposos es ludópata, debe de ser el de superar la adicción. Existen tratamientos y apoyos que pueden ser fundamentales, pues sí es posible salir de la ludopatía, pero el apoyo familiar es importantísimo.

Ya de por si solo es complicado superar la ludopatía estando acompañado de seres queridos, por lo que sin ellos se complicará exponencialmente.

Perdonar a un ludópata es importante, pues puede tener una personalidad de origen con cosas que no nos gusten o nos haga daño, pero principalmente la enfermedad será la que hará que protagonice comportamientos inadecuados.

Un ludópata no tiene una adicción por capricho o voluntad, sino que es una enfermedad que en los casos graves supera la voluntad de la persona.

Mentiras de un ludópata

Las mentiras de un ludópata pueden ser recurrentes. De hecho, puede surgir un conflicto en cada momento en el que se le lleve la contraria a un ludópata y se le intente hacer ver que no es verdad lo que dice y hace.

Es muy complicado que un ludópata reconozca su problema de manera estable en el tiempo y que acepte que miente. Normalmente evaden los temas que les son incómodos y la convivencia con ellos es muy tensa y la desconfianza de que pueda estar en un momento más fuerte de la adicción siempre existe.

Ahora con las apuestas por internet, casas de apuestas físicas que han proliferado y hasta las máquinas tragaperras de los bares y cafeterías que son más sofisticadas y atractivas para un ludópata, evitar el contacto de un ludópata con el juego es casi imposible de no poner de su parte.

Al ser mayor de edad puede tomar sus propias decisiones y no se le puede obligar a no salir a la calle y poder circular con libertad. Es evidentemente que en un bar se puede avisar y que no le permitan jugar, pero siempre existirá otro en el que le será posible.

Los ludópatas son manipuladores

En ocasiones los ludópatas son manipuladores para conseguir sus fines. ¿Por qué? Por tener siempre la ansiedad y necesidad de jugar y ello supone un gran desembolso económico que le hace tener una dependencia que acaba pasando factura a sí mismo y a su patrimonio y pone en peligro el de toda la familia.

Con una persona ludópata, se debe de tener en cuenta que una persona que padece ludopatía hará todo lo posible por satisfacer su necesidad de seguir jugando y ello le puede llevar a manipular tanto a los seres queridos como a extraños y crear deudas propias y añadidas con cualquier persona que acceda a prestarle dinero para seguir jugando.

Separarse de un ludópata
Separarme de un ludópata

Mujer o marido de un ludópata

Ser la mujer o marido de una persona adicta al juego es muy complicado. Un ludópata tiene el gran problema de que por una lado está la persona que conocemos y de la que en su día existió un romance y enamoramiento, pues la esencia de la persona es la misma, pero otro lado está sometido y condicionado por la ludopatía.

Como marido o mujer de una persona que padece ludopatía, debe de ser consciente de la gravedad de la situación. La convivencia puede ser muy difícil y lo peor puede ser ver como se dilapida el dinero y bienes que hacen que la familia pueda llegar a pasar necesidades a causa del dinero gastado en el juego.

Por ello, hay que tomar una decisión a tiempo y proteger el patrimonio familiar ya sea manteniendo el divorcio o tramitando el divorcio express preferentemente de mutuo acuerdo.

Cómo tratar a un ludópata en casa

La convivencia en casa con un ludópata es muy complicada con independencia de que sea el marido, mujer, padre, madre, hijos, amigos, vecinos, entorno… será complicado para todos los miembros de la familia.

Por ello, no hay que entrar en conflictos, pero tampoco ceder ante las peticiones de la persona que padece ludopatía. Esto es muy fácil de decir, pero puede ser extremadamente complicado de hacer.

A una persona adicta al juego hay que tratarla con paciencia y firmeza. Con cariño pero sin entrar en chantajes emocionales.

Lo más adecuado es acudir a terapia para que un profesional experto en adicciones pueda recomendar y pautar cómo actuar al ludópata.

También hay que asesorarse con un abogado para el plano legal, pero la prioridad desde nuestro punto de vista profundizar en el problema para aprender mecanismos de protección para la persona que padece la adicción, nosotros mismos y cada miembro de la familia.

Foro familias de ludópatas

A continuación tendrá un espacio para compartir su experiencia si así lo desea de manera anónima y con la intención de que sirva a modo de foro de familias afectadas por la enfermedad de la ludopatía en alguno de sus miembros.

La ludopatía puede ser devastadora, pues destinar al juego el dinero que tan necesario es para las demás necesidades familiares que por tanto quedan desatendidas. Además, la convivencia puede ir de mal en peor y a la adicción al juego se pueden unir otros problemas añadidos: Abuso de drogas, alcoholismo, malas compañías, malas decisiones… etc.

Todo en su justa medida y con moderación y equilibrio puede ser positivo, pero el abuso del juego puede llegar a ser inmensamente destructivo y devastador.

Mucho ánimo a quien lea estas líneas, todo nuestro apoyo, a continuación puede compartir su experiencia.

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